El té y la meditación

"Hay que poner lo más ínfimo en el lugar más elevado, transformar lo ordinario en extraordinario, convertir la tierra en cielo. Hay que reconciliar los extremos, de modo que no haya separación entre ellos. El Zen dice que tanto lo ordinario como lo extraordinario, tanto la tierra como el cielo, son una realidad, pero que no son dos cosas diferentes. Reconcílialos, y entonces el té deviene oración, y lo más profano se convierte en lo más sagrado. El té es el símbolo de ello." -Osho" 

 El tomar té es mucho más que servirse y beber. Es un arte. Es una experiencia puramente espiritual. De acuerdo con las culturas y/o regiones varían las técnicas, ritos y ceremonias para preparar y servir el té con honor y respeto. Estos variados estilos conllevan una suprema elegancia y disciplina que expresa cada detalle el significado de lo que cada cual representa.  
Existen libros milenarios que acentúan con claridad la gama de tradiciones que aceptan con gran devoción el líquido del té como un apreciado elíxir, como un obsequio de los dioses y de grandes maestros para la humanidad.  La seriedad que esto implica nos transporta más allá del trasfondo religioso y/o político-cultural. El té se ha convertido ya desde hace mucho en una atesorada herramienta para la meditación.  Por lo tanto, no es de sorprenderme que del té, sus hojas, su preparación y servicio, resulte un camino hacia el espíritu, hacia el corazón, un recorrido hacia la búsqueda del despertar interior.

Según Lao Tsé, el Té es un símbolo que describen tres ideas. Ir; Derecho; Corazón.  Representando la igualdad en el significado de la virtud. Grandes catedráticos como Capelletti explican esta mezcla de elementos como "el camino que surge desde adentro".  Tsé en su obra titulada Tao Te Ching da luz al entendimiento correspondiente al Te. -"Tao es el padre de todas las cosas y Te su madre; Tao les da vida y Te las nutre".-  De esta manera me aclara el punto de que el té nutre la vida.


Por otro lado, aprendí bajo la filosofía del Zen el enfoque primordial de la mediación es el desarrollo de la conciencia y la unidad del YO.  La terapia relajante del meditar relaciona la importancia de
apreciar los placeres simples de la vida. El Arte del Té, Osho explica que el té es una eficaz forma de meditación donde se evoluciona progresivamente la conciencia y los sentidos beneficiándo así el disfrute de una mejor calidad de vida.
Dado que el té es considerado como "la apreciación de lo bello y verdadero'' , el estudio del "Sendero del Té" es enlazado entre sus ideogramas la equivalencia del hado. O más bien, la fuerza "desconocida'' sobre lo creado. Las filosofías del Hado y del Zen están espiritualmente unidos por lo que se consigue a través de la meditación la sabiduría en contemplar todas las cosas, como está escrito: "El Zen y el té tienen el mismo sabor''.
(Escrito por Ana Marleen)                                                                                                       
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